Las horas de un eclipse se calculan en Tiempo Terrestre (TT), una escala
perfectamente uniforme que usan los astrónomos: se construye contando de forma
continua segundos atómicos exactos (el segundo del Sistema Internacional,
definido por las oscilaciones del átomo de cesio-133). La escala toma como
base el año 1900. Pero nuestros relojes siguen el
Tiempo Universal (UT), ligado a la rotación de la Tierra, que no es
constante: el frenado por las mareas y otros procesos internos la hacen
ligeramente irregular. Por eso la hora civil se corrige periódicamente con
segundos intercalares, para que no se separe de la rotación real de la
Tierra y el mediodía solar medio sobre el meridiano de Greenwich siga
coincidiendo con las 12:00 UTC.
ΔT es la diferencia entre ambas escalas (ΔT = TT − UT) y
es imprescindible para convertir las horas calculadas del eclipse a la hora de
nuestros relojes. Como la rotación futura de la Tierra no se puede predecir con
exactitud, ΔT se estima: algunas webs lo aproximan con una fórmula
polinómica ajustada a datos históricos, pero aquí se ha adoptado
ΔT = 69 s, un valor más preciso y reciente tomado de la web de
Xavier M. Jubier.
De su valor depende directamente la exactitud de las horas mostradas: un error
de 1 s en ΔT desplaza en 1 s todas las horas previstas del eclipse.
Por eso, según la app o la web que consulte, podrá encontrar horas ligeramente
distintas para los tiempos de contacto de este mismo eclipse: cada fuente
realiza el cálculo con su propio valor estimado de ΔT, y no todas aplican
la corrección de limbo lunar (LC).